Deducir gastos sin factura, ¿con cuáles se puede hacer?

A la hora de tributar una de las cosas que las asesorías fiscales siempre buscamos es maximizar aquellos gastos que ha hecho el trabajador y que se pueden deducir en la declaración de la renta para bajar la cuota que tengamos que pagar. Deducir gastos sin factura es posible, pero no para todos. Para la mayoría de gastos relacionados con nuestro ámbito profesional deberemos presentar una factura que lo acredite, pero para algunos no es necesario. Lo ideal es acudir a una asesoría como la nuestra para estar 100 seguro.

Algunos de esos gastos son los siguientes:

Pólizas de seguro y gastos bancarios

Si tienes contratado algún seguro para tu empresa, o a nivel personal, inclusive el seguro del hogar (si trabajamos desde casa) bastará en la mayoría de casos con el recibo del adeudo domiciliado. Tan solo será necesario un comprobante del pago bancario. También se pueden añadir con un comrpbante los intereses de préstamos o comisiones de mantenimiento de las cuentas.

Cuota de la seguridad social

La cuota de la seguridad social de un autónomo es un auténtico martirio mensual, pero al menos no es difícil reducirla, al igual que en el caso anterior basta con presentar el recibo mensual del banco.

Salarios y cuotas sociales de los trabajadores.

Si tenemos a personas contratadas también se pueden deducir los salarios, pagas extraordinarias y los seguros que se pagan por ellos. En este caso se deben presentar las copias de las nóminas firmadas por los trabajadores.

Gastos en el extranjero

Si adquirimos productos en el extranjero, o contratamos servicios en otros países, basta con el recibo o el comprobante del banco.

Algunos impuestos

Por último también es deducible el pago de algunos impuestos que afecten a nuestra actividad diaria, como pueden ser el IBI o la tasa de basuras.

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