Sabemos que te gustó nuestro artículo anterior sobre el precontrato laboral, por eso hemos querido contarte más cosas sobre él.

Modelo de precontrato laboral

El modelo dependerá de las circunstancias de cada trabajador, de las condiciones que se vayan a establacer entre el empleado y la empresa y del puesto que se vaya a desempeñar.

Lo más común es que incluya una serie de puntos:

– La fecha prevista en la que se firmará el contrato final de trabajo.

– Las condiciones que ambas partes se comprometen a cumplir. En este apartado pueden incluirse infinidad de posibilidades, como pueden ser la obtención de una licencia, la finalización de los estudios, la curación de una lesión, etc.

– El tipo de contrato que se firmará en el futuro, las funciones del trabajo, el puesto que se ofrece, el horario, las vacaciones, el salario pactado, etc.

– Justificantes de la adquisición de las autorizaciones y licencias necesarias para realizar el trabajo.

– Cualquier otro punto que se quiera dejar reflejado por alguna de las partes.

¿Qué supone el incumplimiento del precontrato laboral?

Como se trata de un documento legal que está firmado por ambas partes, su incumplimiento acarrea una serie de consecuencias.

En el caso de que sea el trabajador quien lo incumpla, la empresa puede llegar a exigir el pago de una indemnización por daños y perjuicios. ¿Por qué? Pueden alegar gastos de formación, o por pérdidas ya que han dejado de percibir dinero por no poder contratarle.

Si fuera la empresa quien incumpliese el precontrato pasaría exactamente igual. Sin embargo, esta reclamación sólo podrá ceñirse a una indemnización ya que no es viable exigir a la empresa la incorporación del trabajador.

La cantidad de la indemnización no está fijada por ley, por lo que se recomienda fijarla en el precontrato para que quede por escrito.

Es importante decir que el plazo máximo para reclamar una infracción del precontrato es de un año desde el incidente.

El precontrato laboral (II)
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