Hace unos días saltaba la noticia de que ha aumentando notablemente el número de autónomos durante este primer trimestre de 2017. Un buen dato para la economía y para el empleo auto-gestionado pero ¿qué dudas les suelen aparecer a estos nuevos trabajadores por cuenta propia? Una de ellas es sin duda la contabilidad. ¿Qué contabilidad deben llevar los autónomos?

Antes de detallar este punto es importante recordar que para la contabilización de los gastos se deben llevar tres libros de registro diferentes: uno con las facturas recibidas, otro con los bienes de inversión y otro con los gastos. Ahora bien, qué ingresos y qué gastos se apuntan en cada uno. Puntualizar también que una asesoría contable puede ayudarnos a no cometer errores en esta tarea.

Las facturas recibidas

Este caso seguaramente sea el de más fácil comprensión. Aquí se hará un listado en el que aparezcan aquellas facturas que el autónomo recibe, es decir, tanto de compras de bienes como de obtención de servicios necesarios para el desarrollo de su actividad. Por ejemplo un fotógrafo que alquile un estudio para realizar un trabajo deberá incluir en este apartado la factura.

Los bienes de inversión

Los bienes de inversión son aquellos que se adquieren pero no se van a consumir durante el ejercicio, por lo tanto no se permite contabilizarlos como gasto único. Su importe deberá estar distribuido proporcionalmente a lo largo de varios trimestres o años. Este libro es por tanto muy parecido al de las facturas recibidas, pero incluirá por lo general bienes cuyo valor sea superior a 300€. Si el mismo fotógrafo compra un ordenador de último modelo valorado en 100€, en ese caso debería anotarlo en este libro.

El registro de gastos

En este caso se puede generar cierta confusión ya que, a priori, todo lo mencionado anteriormente también son gastos. Sin embargo lo incluido en los libros anteriores no debe incluirse en este. En este apartado estaríamos hablando de aquellos gastos para los cuales no se tenga una factura pero si un ticket o comprobante de pago del banco. Un buen ejemplo sería el pago de la cuota de autónomos a la Seguridad Social, puesto que es un gasto necesario para la actividad pero el único comprobante es el recibo del banco de que lo hemos pagado.

Dejar un comentario