Testamento

6
Ene

Cuando las herencias no tienen testamento

Cuando las herencias no tienen testamento debemos recurrir a los grados (distancia que hay entre los familiares). Los parientes se dividen en “línea recta”, es decir, los que descienden unos de otros (padres, hijos, abuelos, nietos, etc) y “línea colateral”, es decir, cuando pertenecen a un tronco común pero no de descendencia (hermanos, sobrinos, tíos, etc).

Cuando hablamos de pariente de uno u otro grado, nos referimos a la cercanía que existe entre la persona de referencia y su familiar. Evidentemente, no tendrá el mismo grado de cercanía un hijo que un primo, ni un hermano que un tío.

La norma general cuando nos encontramos con un caso de herencia sin testamento es que hereden los que tengan el grado más cercano, excluyendo así al resto de parientes. Por ejemplo, una persona que tenga dos hijos y tres nietos, si al morir no deja testamento, su herencia irá directamente a sus hijos ya que son los más cercanos a él, dejando completamente excluidos a los nietos (ya que éstos heredarán lo de sus padres, y así respectivamente).

¿Cómo calcular los grados?

Los grados se cuentan según el número de personas que componen la línea (ya sea recta o colateral). Para su correcto cálculo, debemos contar los grados de un modo ascendente hasta llegar al tronco común y, después, bajar por la línea descendente.

De este modo, el padre será ascendiente de primer grado, el abuelo de segundo, un tío de tercer grado en la línea colateral (ya que hay que subir dos grados hasta el tronco común que es el abuelo, para, más tarde, bajar un grado). Así, un primo será de cuarto grado dentro la línea colateral.

Como el tema de las herencias es un tanto complicado y, normalmente, están involucrados varios miembros de la misma familia, te recomendamos que acudas a un profesional antes de cometer errores. ¡¡Cuenta con nosotros!!

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