Testamento

6
Feb

NUEVA TRIBUTACIÓN DE LA FIDUCIA ARAGONESA

NUEVA TRIBUTACIÓN DE LA FIDUCIA ARAGONESA

 

Introducido por la Ley 15/2018, de 22 de noviembre de la CA Aragón, sobre tributación de la fiducia aragonesa en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Entrada en vigor el 14 de diciembre de 2.018

 

1.- Qué es la fiducia aragonesa

Su origen histórico de acuerdo con la exposición de motivos de la citada ley, afirma:

“El origen de la fiducia está muy vinculado al de la «casa aragonesa» y a la necesidad de conservar indivisos los pequeños patrimonios rurales, para que pudieran cumplir con la finalidad de sustentar a una familia. En este contexto, se explica que la transmisión de la «casa» se realizara a favor de un único heredero y que surgiera la figura de la fiducia. Dado que el titular de la «casa» no podía hacer la designación de su heredero con garantías de acierto, al ignorar lo que iba a suceder en el futuro, encomendaba dicha tarea a un tercero, que le iba a sobrevivir y que generalmente era su cónyuge.
En definitiva, se trataba de evitar que la división del patrimonio familiar condujera a su desaparición, al no ser viables ni rentables las porciones hereditarias resultantes de la herencia. El objetivo siempre fue mantener el patrimonio familiar generación tras generación, del mismo modo que otras instituciones de nuestro derecho foral, como la legítima colectiva y el usufructo universal del cónyuge viudo.”

 

2.- Tributación anterior

Desde el punto de vista tributario, y en el ámbito del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, la legislación estatal gravaba la fiducia de la siguiente forma:

“«En la fiducia aragonesa, sin perjuicio de la liquidación que se gire a cargo del cónyuge sobreviviente, en cuanto al resto del caudal, se girarán otras con carácter provisional a cargo de todos los herederos, con arreglo a sus condiciones de patrimonio y parentesco con el causante y sobre la base que resulte de dividir por partes iguales entre todos la masa hereditaria. Al formalizarse la institución por el comisario se girarán las liquidaciones complementarias si hubiere lugar, pero si por consecuencia de la institución formalizada las liquidaciones exigibles fueren de menor cuantía que las satisfechas provisionalmente, podrá solicitarse la devolución correspondiente».”

Es decir se tributaba como si no existiera la figura de la fiducia aragonesa y como si las adjudicaciones a los herederos, se hubieran producido, procediéndose a devolver o ingresar en función de la adjudicación definitiva.

 

3.- Tributación actual

La citada Ley 15/2018, ha modificado el artículo 132.2 del Decreto Legislativo 1/2005, de la CA Aragón, en materia de tributos cedidos que estable en síntesis el siguiente procedimiento:
1.- No se paga el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, si no se ha producido la adjudicación.
2.- En cada ejecución fiduciaria deberá presentarse la correspondiente autoliquidación en los plazos previstos con carácter general
3.- En el caso de que existieran varias ejecuciones a favor de una misma persona, se considerarán como una sola transmisión a los efectos de la liquidación del impuesto
4.- No obstante lo dispuesto en los apartados anteriores, el administrador podrá optar, por liquidar la herencia conforme al sistema anterior.

 

4.- Conclusiones

Para aquellos casos en los que interese establecer una fiducia aragonesa por los motivos expresados anteriormente, y no se espere efectuar adjudicaciones en el corto plazo, este procedimiento va a permitir un diferimiento que puede ser importante en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en la Comunidad Autónoma de Aragón

No duden en ponerse en contacto con nosotros para cualquier aclaración adicional

 

 

6
Ene

Cuando las herencias no tienen testamento

Cuando las herencias no tienen testamento debemos recurrir a los grados (distancia que hay entre los familiares). Los parientes se dividen en “línea recta”, es decir, los que descienden unos de otros (padres, hijos, abuelos, nietos, etc) y “línea colateral”, es decir, cuando pertenecen a un tronco común pero no de descendencia (hermanos, sobrinos, tíos, etc).

Cuando hablamos de pariente de uno u otro grado, nos referimos a la cercanía que existe entre la persona de referencia y su familiar. Evidentemente, no tendrá el mismo grado de cercanía un hijo que un primo, ni un hermano que un tío.

La norma general cuando nos encontramos con un caso de herencia sin testamento es que hereden los que tengan el grado más cercano, excluyendo así al resto de parientes. Por ejemplo, una persona que tenga dos hijos y tres nietos, si al morir no deja testamento, su herencia irá directamente a sus hijos ya que son los más cercanos a él, dejando completamente excluidos a los nietos (ya que éstos heredarán lo de sus padres, y así respectivamente).

¿Cómo calcular los grados?

Los grados se cuentan según el número de personas que componen la línea (ya sea recta o colateral). Para su correcto cálculo, debemos contar los grados de un modo ascendente hasta llegar al tronco común y, después, bajar por la línea descendente.

De este modo, el padre será ascendiente de primer grado, el abuelo de segundo, un tío de tercer grado en la línea colateral (ya que hay que subir dos grados hasta el tronco común que es el abuelo, para, más tarde, bajar un grado). Así, un primo será de cuarto grado dentro la línea colateral.

Como el tema de las herencias es un tanto complicado y, normalmente, están involucrados varios miembros de la misma familia, te recomendamos que acudas a un profesional antes de cometer errores. ¡¡Cuenta con nosotros!!

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