Como tributar tras un divorcio o separación

Tras un proceso legal de divorcio, el tratamiento fiscal para los ex cónyuges será distinto al tipo de tributación durante el matrimonio.

La situación de cada pareja hará que el nuevo tipo de tributación sea de un tipo u otro. Un claro ejemplo de ello son aquellos matrimonios con o sin descendencia, cuya tributación variará en función de si la hay o no.

En el caso de que los hubiera, la formación de tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas sería distinta, además la custodia legal de los hijos también influirá en el tipo tributación.

En resumen, hay una serie de condicionantes que influyen en la forma de tributar tras un divorcio, las cuales las vamos a desarrollar a continuación:

¿Tributar de forma conjunta o separada?

Es unas de las preguntas más frecuentes que se hacen las parejas tras el proceso de divorcio.

En función de quien tenga la custodia de los hijos, se formará la nueva unidad familiar. En otras palabras, para Hacienda la unidad familiar estará formado por el padre o madre a quién le haya concedido la custodia más el hijo/a.

De esta manera, el ex cónyuge que no tenga la custodia de los hijos no puede acceder a la tributación conjunta, acogiéndose de esta manera a la individual, en la cual se descontaría la prestación por alimentos.

Hay una situación especial en la que el matrimonio puede tributar de forma conjunta tras el matrimonio, que dependerá de la guardia y custodia compartida.

Si entre el matrimonio no hubiera consenso sobre la custodia, las deducciones por unidad familiar serán establecidas por Hacienda.

Dicha entidad será la encargada de decidir a cada ex cónyuge las partes que tienen que deducirse, aunque alguno de ellos tribute de forma conjunta con el descendiente.

Anualidades por alimentos y vestidos

Las pensiones o anualidades de alimentos establecidas en el juzgado tras un proceso de divorcio, estarán exentas de cualquier tributo por parte del padre/madre al que se le haya asignado la custodia.

En el caso de no tenerla, dicho progenitor que tenga la obligación de pagar los honorarios correspondientes a esos alimentos y vestidos, tendrá la posibilidad de desgravarse dicha cantidad.

Hay que mencionar que la base imposible general no se podrá reducir, sin embargo a la hora de calcular la cuota íntegra estatal y autonómica de Impuesto sí que se tendrá en consideración las anualidades por alimentos y vestidos.

Mínimos por descendencia

Se podrá aplicar una reducción en la Base Imponible para la unidad familiar constituida por un progenitor y sus descendientes.

En el caso de que el hijo sea menos de 25 años, que tenga una discapacidad menos al 33% o que los ingresos durante el ejercicio anual son inferiores a 8000 euros, y cuya declaración del Impuesto sobre las Rentas de Personas Físicas no tenga ingresos superiores a 18000 euros.

Además de todos estos aspectos que se tienen que tener en cuenta a la hora de tributar tras la ruptura de un matrimonio, hay condicionantes como los relativos a la vivienda que son mucho más complejos.

Dejar un comentario